El juvenil Gastón Ramírez.
La segunda victoria en serie de Peñarol, 2:1 a Cerro, encendió la ilusión en el juvenil Gastón Ramírez, gravitante en el desequilibrio. Se distinguió en el ida y vuelta avasallante -golazo de zurda-, además de la potencia en el remate de izquierda. La "joya" 2010 también tiene efecto en la ilusión y economía del club. Antes de la Copa "Bimbo", Monterrey de México se interesó y la cotización apuntó a 3.000.000 de dólares. "Todo se renueva y los precios también..." interpretaron en el Palacio. El vértigo del argentino Alejandro Martinuccio se conectó en el desequilibrio que desactivó la tensión de fondo. Las concesiones defensivas parecen inalterables. El error puntual del arquero Sebastián Sosa no pasó por alto y tampoco la facilidad de Cerro en la primera parte para vulnerar a los volantes y defensas. De todos modos, Aguirre no se inquieta y apuesta a potenciar la vía ofensiva. "No me intranquiliza. El gol de Cerro fue cuestión de mala suerte. Ni siquiera lo tomo como equivocación. En la primera parte, no nos sentimos cómodos. Me gustó el segundo tiempo. ¿Gastón Ramírez? Es un volante moderno, con mucha potencia".
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